Patatas revolconas, meneás o machaconas, llámalas como quieras pero ya te digo que quitan el 'sentío' a cualquiera. Es un plato típico de la gastronomía española, sobre todo de las zonas de Ávila, Salamanca y Extremadura. Un aperitivo o entrante buenísimo que, sobre todo, en los meses de frío se agradece tomar. Pero vamos, que las tomes cuando te apetezca, porque ricas están un rato.
Vamos a la faena!!!
Ingredientes
4 patatas medianas
1 hoja de laurel
Aceite de oliva virgen extra
2 diente de ajo
2 cucharaditas de pimentón agridulce de la Vera (puedes poner un poco del picante)
100 gr panceta adobada
Sal
Preparación
Pela y trocea las patatas. Ponlas a cocer en agua con sal y la hoja de laurel durante 20 minutos. Escurre las patatas pero guarda un vaso del agua de cocción. Pasa por el pasapurés las patatas y comprueba la textura por si necesitas añadir un poco del agua que tenías reservada. Rectifica de sal.
Pela los ajos, córtalos en láminas finitas y fríelos en una sartén con tres cucharadas de aceite, a fuego suave para que no se quemen. Deben quedar ligeramente dorados. Retira la sartén de fuego, añade el pimentón y remueve rápidamente para que no se queme. Añade a las patatas y remueve bien.
En una sartén pon la panceta troceada sin nada de aceite a fuego medio para que vayan tostándose y soltando la grasa, así queda el plato más ligero que si fríes directamente la panceta. Cuando veas que está en su punto, doradita, escurre bien el exceso de grasa y echa por encima del puré de patatas, remueve un poco y listo. Reserva algún trocito para adornar si quieres.
Espero que te gusten!!!!

